Regresar a Guyana este mes y una vez al año durante 8 años me hace reflexionar sobre el desarrollo de mi país y eso me llena de emoción. Aún queda mucho por hacer pero gracias a Dios he logrado cambios en mí. De esa manera he superado la batalla de la vida. Tenemos que seguir siendo buenos y concentrados. Orar es la clave. Me retiré el año pasado de mi carrera. Como recordatorio, nuestro objetivo para 2025 es ayudar a salvar a estos países: Uganda, Ghana, Venezuela y Guyana de la pobreza enseñando a las generaciones futuras a cultivar alimentos orgánicos utilizando los recursos que nos ofrece la madre tierra. Vivir, abrazar y ayudar a quienes puedas es bueno para la mente y el corazón. Trabajaré de manera inteligente y continuaré empoderando siempre a niños y niñas y verlos crecer en 2025.